Terruño

CAPÇANES goza de un gran privilegio: un amplio abanico de diferentes suelos, las llamadas tierras Caliza, Llicorella (Pizarra), Panal y Arcilla.  Nuestra intención es que nuestros vinos reflejen las peculiaridades de cada una de ellas.

Caliza: los vinos frescos, sutiles ... Roca fragmentada que crea caminos para que la raíz busque el agua. Si llueve, el agua circula rápidamente pero si no llueve, no hay retención. Por eso las raíces son profundas (de 8 a 12 metros) buscando donde el terreno es más compacto.



Pizarra: los vinos exuberantemente minerales. La roca, muy hundida, sufre el calor de la actividad geológica de la tierra y la presión por el volumen de materia que tiene encima. La piedra se calienta y se lamina estando en permanente contacto con las raíces.



Arcilla: los vinos salvajes! Terrenos en zonas de lagos que han ido sedimentando por la presencia del agua…el color rojizo viene dado por la oxidación en suelos muy compactos, sin oxígeno, donde las plantas sufren y buscan los caminos por donde se filtra el agua.



Panal: Los vinos fáciles de beber…i y de entender. El viento erosiona la tierra de zonas costeras secas, playas, desierto…zonas áridas donde la arena permite que las raíces sean profundas y encuentren presencia de calcio.